In memoriam
Francisco Canals Vidal, catedràtic de metafísica de la Univeristat de Barcelona, ha mort aquest hivern; me n'assabento ara, m'ho diuen a cau d'orella, literalment, per telèfon. Va ser un dels meus mestres, en el més ampli i profund sentit del terme. A classe, només feia servir la seva potentíssima intel.ligència filosòfica i la seva immensa erudició. No dictava, pensava en veu alta, amb gran concentració. De tant en tant, aterrava directe als nostres ulls amb una ironia salvatge i una passió militant, però sempre amb gran respecte per a tots els alumnes que volien escoltar-lo. Ens exigia, només, de llegir els filòsofs, tots els grans filòsofs. Llegeixin, llegeixin. Sense ell, em temo que jo no hauria contrapesat el món.
Pero la ciudad del mal no tiene nada que aportar a la historia: todo lo que en ella es entidad y eficacia tiene su soporte en la obra creadora de Dios y en las potencias dadas por Dios al hombre y al mundo. (Francisco Canals)
dissabte, d’abril 04, 2009
Imprescindible (via El tinglado de Santa Eufemia). Recordo haver llegit que la senyora Tatcher, quan governava, va preguntar, amb el seu ja llegendari menyspreu, Al capdavall, ¿quants filòlegs necessita una generació...? ¿Quatre, deu...? Fet i fotut, potser ja s'ha arribat a la conclusió que no ens en fan falta cap.
La Facultad de Filología de Salamanca responde a la Ministra
Salamanca, 23 de marzo de 2009
Ministra de Ciencia e Innovación
C/ Albacete, 5
28027 Madrid.
Señora Ministra:
Hace unos meses declaró usted en una entrevista del diario El País, a propósito de las Humanidades, que “el Estado tiene que preservar en la universidad pública, sin ninguna duda, todas las áreas del conocimiento, y las Humanidades tienen que jugar un papel muy importante. Pero las Humanidades tienen que implicarse mucho más de lo que están en el campo científico y tecnológico. Y esto implica un cambio de actitud: en este Ministerio encontrarán la puerta abierta para analizar aquellos proyectos que nos presenten”.
Y en efecto, hoy día domina entre los políticos la idea de que las Ciencias Humanas deben preservarse, pero al precio de “reciclarse”, homologándose en lo posible con las demás. Una idea peligrosa, que al ignorar lo específico de estas ciencias y de sus métodos y objetivos, está comprometiendo tanto la calidad de su trabajo como el rendimiento social, político y cultural que se les debe exigir.
Esta Facultad desearía poner aquí la primera piedra para un debate público riguroso no sólo sobre la naturaleza de las Ciencias Humanas, sino también sobre su función en la sociedad, con el fin de ofrecer a la política científica criterios adecuados para su gestión.
Cómo son las Ciencias Humanas
En las ciencias experimentales y la tecnología el progreso se debe a un paradigma de trabajo y pensamiento marcado por ciertas constricciones metodológicas, en particular por el uso de “lenguajes reducidos”, esto es, lenguajes cuya sintaxis es matemática y cuyo vocabulario es el definido en sus fórmulas o ecuaciones. Gracias a esta “autolimitación”, que garantiza en la investigación una objetividad libre de cualquier “contaminación” subjetiva, ésta puede multiplicar su complejidad y rendimiento.
Nuestro paradigma teórico y metodológico, por el contrario, es otro. La historia, la filosofía y la filología, la argumentación jurídica, política, ética y estética, no pueden basarse en limitaciones de esa clase. Sólo para cometidos auxiliares precisos recurrimos los humanistas a métodos científicos, y entonces sí: utilizamos sin restricciones las TIC, restringimos nuestro vocabulario y nuestra sintaxis, y hacemos estadísticas, definimos parámetros, verificamos hechos, organizamos experimentos y los evaluamos. En suma: tratamos también de “objetos”.
Pero los temas centrales de los que nos ocupamos no son exactamente “objetos”. Lo que estudian un filólogo, un historiador o un jurista rara vez es un “dato” acotado y aislable. Es por el contrario casi siempre “hecho interpretado” y “texto de otro“, que sólo adquiere su sentido y acotación para la ciencia cuando el estudioso sale a su encuentro desde su propia competencia personal. Esta ha de ser a su vez suficientemente rica y diferenciada como para darle sentido de un modo productivo.
Entre nosotros “ser objetivo” no es tomar el “objeto” como algo externo a nosotros, y medirlo, manipularlo y volver a medirlo, de modo que la manipulación y la medición puedan ser “replicadas” por cualquier otro sujeto, que es lo que define la “objetividad experimental”. Porque nuestra investigación no se refiere propiamente a objetos, sino a “otros sujetos”, con los que entramos en una relación “hermenéutica”, intersubjetiva.
Esta no debe ser arbitraria, pero sí conscientemente y resueltamente individual. El estudioso profesional que interpreta un diálogo de Platón, una norma jurídica, un soneto de Garcilaso o un debate parlamentario, no puede poner entre paréntesis su subjetividad individual, ya que si lo hiciese no entendería nada. Pero es que además sólo el grado de formación y refinamiento de ésta le permitirá hacer una interpretación acorde con el contexto histórico y la calidad de sus textos, y que sirva de algo dentro del nexo actual de ciencia y sociedad en el que realiza su trabajo en cada momento.
La productividad de la relación “hermenéutica” entre el investigador y sus sujetos investigados depende precisamente de que el lenguaje de aquél no se reduzca en absoluto, sino todo lo contrario. En nuestro trabajo tenemos que hablar tanto el lenguaje común de nuestra cultura y de las que estudiamos, actual y pretérito, como en su caso todo tipo de lenguajes especializados, de suyo propios de otras disciplinas, cuando así lo requieren los ”objetos” de los que tenemos que ocuparnos también. Pero lo que finalmente producimos en nuestra docencia y publicaciones es lo que nos permiten producir las competencias lingüística, científica y vital singulares de cada uno, que son fruto del conjunto de su experiencia en cada momento. Sólo desde ellas podemos generar en cada caso el mejor sentido posible a partir de los textos, ya sean jurídicos, artísticos, religiosos o especulativos. La bondad de nuestra producción se mide por la cantidad y calidad del sentido que logramos suscitar en sus destinatarios.
En consecuencia, el trabajo humanístico propiamente dicho no es en general trabajo de equipo, sino individual. Las contribuciones más decisivas en las Humanidades suelen ser libros elaborados por un autor a lo largo de años, no artículos de equipo elaborados en espacios de tiempo breves. Una política científica que privilegie de modo unilateral en nuestro campo los “proyectos de equipo” frente a la hermenéutica individual es equivocada y contraproducente. No obstante, cuando el tipo de trabajo así lo ha requerido, los equipos de investigación han demostrado también su capacidad y rigor metodológico en proyectos de investigación, en grupos de investigación de excelencia o en proyectos europeos.
Pero eso sí, la discusión viva, el debate académico, nos es indispensable. Un humanista sólo forma su lenguaje y su pensamiento en el diálogo con otros. De ahí la importancia de la discusión y los encuentros personales entre nosotros.
Para qué sirven las ciencias humanas
En la actualidad las autoridades del Estado sólo parecen contemplar la necesidad de preservar las Ciencias Humanas como una especie de patrimonio del pasado. Es éste un planteamiento conservador, que ignora la contribución viva y constante de estas “ciencias” a la configuración de la sociedad actual, de sus valores y criterios, y que alienta las políticas tecnocráticas, deja fuera de la política educativa el planteamiento de sus contenidos, y reduce ésta a una posición meramente “asistencial”.
Las funciones fundamentales de nuestro trabajo son:
- La educación: Lo que nosotros aportamos a la sociedad es, en primer lugar, la formación cultural de los educadores de las nuevas generaciones, a los que tenemos que dotar no sólo de conocimientos, sino también de la capacidad de transmitir a los jóvenes, y de fomentar en ellos, un progreso de conciencia y pensamiento sobre el mundo de lo social y lo simbólico que no sea inferior al tecnológico.
- La cultura: nuestra obligación, y el sentido de nuestro trabajo, es transmitir a la sociedad el estado actual del conocimiento histórico y cultural, y poner a su disposición el nivel de reflexión y crítica más alto posible. Nosotros no somos sólo estudiosos de la cultura, sino agentes suyos. Las humanidades académicas producen una parte importante de la cultura, y en todo caso producen y transmiten la capacidad de absorber y utilizar ésta de forma responsable, lo que es crucial a la hora de que la ciudadanía juzgue y actúe por sí misma, sin supeditarse a la manipulación mediática y publicitaria. Porque una sociedad no debe ir a la zaga de su propia tecnología en el terreno del conocimiento de lo social, de la argumentación política, de las convicciones éticas, del gusto estético, del juicio práctico en las situaciones críticas de la vida, o de la percepción de los problemas de la convivencia. Y de eso nos ocupamos nosotros.
- Ciudadanía y civilización: nuestros campos de estudio y acción son las conciencias individuales, las relaciones entre las personas, y la gestión tanto de la cosa pública como de los ámbitos privados en los que se desarrolla la vida de los ciudadanos. Para ello intentamos proporcionar a éstos, por medio de las instituciones educativas y de los medios de comunicación, un buen conocimiento de los progresos que los seres humanos han logrado, con tiempo y esfuerzo, en el campo de la reflexión teórica y en el de la gestión práctica de sus vidas, con el fin de que, conociendo las causas de los errores del pasado, se los pueda evitar en el futuro, y de que nuestro pensamiento sea autónomo, nuestras reacciones razonables, nuestras decisiones meditadas, nuestros planes productivos y nuestras estrategias inteligentes. Nuestro cometido es civilizar a la gente, y proteger así a la sociedad de las atroces recaídas en la barbarie que hemos vivido en pleno siglo XX.
- Humanismo: los humanistas intentamos extraer de las culturas las formas más refinadas y productivas de pensamiento y producción artística, comprenderlas y crear los medios para que el resto de la sociedad pueda también pensar y percibir a ese nivel. Estudiamos las formas de organizarse las sociedades humanas del pasado y el presente para detectar lo que en ellas favorece en medida mayor el desenvolvimiento de la personalidad de todos los seres humanos, la satisfacción de sus necesidades materiales e intelectuales, y la fluidez y la paz en las relaciones entre individuos, grupos y países. Y estudiamos los documentos más hermosos y estimulantes de la actividad artística de los seres humanos, en todo tiempo y lugar, para contribuir a refinar el gusto nuestro y de los siguientes, y proporcionar a todos los miembros de la sociedad recursos para vivir una vida inteligente, autónoma y placentera, sin necesidad de obnubilarse con consumismos y sustancias enajenantes. Y estudiamos también críticamente, claro está, las negaciones de todo esto.
Intentamos, en una palabra, que en nuestra época y en nuestro país el concepto de lo humano no caiga por debajo de donde puede y por lo tanto debe estar.
- Política: nuestro trabajo es el que produce el conocimiento objetivo e histórico necesario desde el cual la sociedad, a través de la participación política, puede ganar e imponer los criterios adecuados para que el Estado se organice y funcione como mecanismo de seguridad jurídica general, de satisfacción de las necesidades y de igualdad de oportunidades. Lo que nosotros le suministramos a la sociedad que nos financia son ideas productivas para mejorar esa misma sociedad, y criterios para distinguir entre progreso cultural, social y político, y retroceso o involución.
Porque el progreso social, económico y cultural no es sólo fruto de las ciencias experimentales y de la tecnología, sino ante todo de la forma como una sociedad se interpreta y organiza a sí misma, y constituye espacios en los que, entre otras cosas, ciencia y tecnología pueden desarrollarse y aplicarse sin obstáculos. Este progreso es el fruto de una reflexión humanística que en Europa se ha ido desarrollando a lo largo de siglos de estudio e interpretación combativos, y a la cual debemos ideas como las de democracia, derecho, dignidad, solidaridad, e incluso “objetividad” y “ciencia”.
Para que la sociedad no caiga en el alarmante embrutecimiento que encuestas, informes sociológicos y policiales, noticiarios y documentales muestran día tras día en los medios de comunicación, los políticos deberían salir del binomio “economía y tecnocracia”, que siempre deriva también en crudas luchas por el poder, electoralismos y desequilibrios sociales crecientes, y hacer de la producción humanística de sus instituciones educativas e investigadoras un uso constante y competente. Pues sólo a partir de ella podrán abordar con perspectivas de éxito problemas como el de la incapacidad de la sociedad actual para ofrecer contenidos satisfactorios y no destructivos a sus diversos sectores de edad y círculos sociales y culturales; el de prevenir la violencia disparatada (política, doméstica, callejera); el de encauzar la energía de los jóvenes hacia esfuerzos productivos para ellos y para los demás; el de posibilitar una participación política informada y responsable, o el de generar espacios cada vez mayores de paz y disfrute personales.
La responsabilidad que sobre esos problemas recae en los políticos no puede ejercerse al margen del conocimiento que elaboramos los humanistas, a partir de nuestro estudio y reflexión sobre tales problemas a lo largo de la historia.
Reforma Universitaria
España afronta en la actualidad la tarea de reformar su Universidad, pero no puede ni debe hacerlo sólo para que sea “rentable” desde criterios economicistas parciales, sino ante todo para que pueda cumplir su función general, que es crear y transmitir conocimiento en todos los terrenos en los que el ser humano puede aspirar a mejorarse y mejorar su situación.
Los criterios desde los que se pueden juzgar esas mejoras se elaboran en las Ciencias Humanas: Filosofía, Filología, Derecho, Ciencias Sociales, como parte de su trabajo ordinario. Si éste no es debidamente apoyado y aprovechado, no habrá reforma eficaz de la Universidad, y seguiremos revocando su fachada con tecnicismos ornamentales, y enterrando dinero en controles y evaluaciones que no están conectados a ninguna política real de debate, corrección ni enmienda de nada, y que por lo tanto quedan sin otras consecuencias que las represivas contra los “suspendidos”.
El tantas veces consignado fracaso de nuestro sistema educativo, al cabo de tantas reformas; la insuficiente capacidad de nuestros jóvenes para hablar, leer y escribir, proyectar inteligentemente sus vidas y participar productivamente en los diseños sociales: eso no se arregla presentando ante algún Ministerio “proyectos científicos y tecnológicos” con “memoria, objetivos, medios disponibles y necesitados, cronograma y visto bueno” de quien sea, ni con trifulcas parlamentarias y autonómicas sobre una o dos clases más de tal o cual asignatura a la semana. Eso se arregla permitiéndonos a los de Letras hacer y transmitir bien nuestro trabajo, sin distorsionarlo con modelos de productividad ajenos ni con sesgos localistas, ideológicos o partidistas en la financiación, y sin forzarnos a hacer las cosas como los químicos o los informáticos. En esto es la actitud de los políticos y de la Administración la que tiene que cambiar.
La esencial dimensión política de las Ciencias Humanas queda inoperante si su desenvolvimiento en las instituciones públicas se gestiona equivocadamente, y si además se mantienen cegados los canales de comunicación entre ellas y las instancias de decisión en las políticas educativa y cultural, que es lo que ocurre actualmente.
Cómo deben gestionarse las ciencias humanas en la política científica
Las ciencias humanas son mucho más baratas de mantener que las otras, pero su gestión es más difícil, compleja y sutil, porque para hacerlo bien aquí no se pueden obviar los juicios individuales fundados, ni suplirlos con cifras tomadas de tablas de parámetros y puntuaciones basadas casi siempre en opciones coyunturales. La selección de un profesor o de un proyecto de investigación, una beca, la financiación de un congreso, no se pueden decidir en nuestro campo productivamente si no es mediante valoraciones individuales de los contenidos, suficientemente motivadas, argumentadas y contrastadas. Decidirlos como se hace ahora, sumando “puntos” distribuidos conforme a criterios tomados de otros campos, por falta de comprensión de nuestros verdaderos objetos, métodos y rendimientos, es despilfarrar el dinero y contribuir a la irracionalidad y al descontrol de la gestión de los medios, cosa que siempre se traduce en atajos de mediocridad. De hecho, fabricarse hoy día un currículo humanístico apto para sacar dinero de la política científica es lo más fácil. Lo difícil es obtener ese dinero haciendo las cosas bien.
Eso es lo que los humanistas aspiramos a que los políticos entiendan e intenten corregir, y para lo que ofrecemos nuestra cooperación y asesoramiento. Para mejorar nuestra productividad es indispensable, pero verdaderamente difícil, distinguir con claridad entre progresos reales del conocimiento y meras “modas” ideológicas, y administrar el dinero de la investigación conforme a esa distinción. El siglo XX ha sido en las Ciencias Humanas un auténtico remolino de ideas y textos que afloran y desaparecen de la escena pública y del estudio en virtud de ventoleras ideológicas, a lo que contribuye no poco la vulnerabilidad de las instancias políticas de financiación a influencias mediáticas parciales e interesadas.
Creemos por todo esto que urge abrir un debate público de política científica, franco y sin exclusiones, sobre el sentido y cometido de las Ciencias Humanas en la España actual y en sus políticas educativas, científicas y culturales, antes de tomar medidas de gestión con consecuencias insuficientemente calculadas.
Atentamente,
La Facultad de Filología de Salamanca responde a la Ministra
Salamanca, 23 de marzo de 2009
Ministra de Ciencia e Innovación
C/ Albacete, 5
28027 Madrid.
Señora Ministra:
Hace unos meses declaró usted en una entrevista del diario El País, a propósito de las Humanidades, que “el Estado tiene que preservar en la universidad pública, sin ninguna duda, todas las áreas del conocimiento, y las Humanidades tienen que jugar un papel muy importante. Pero las Humanidades tienen que implicarse mucho más de lo que están en el campo científico y tecnológico. Y esto implica un cambio de actitud: en este Ministerio encontrarán la puerta abierta para analizar aquellos proyectos que nos presenten”.
Y en efecto, hoy día domina entre los políticos la idea de que las Ciencias Humanas deben preservarse, pero al precio de “reciclarse”, homologándose en lo posible con las demás. Una idea peligrosa, que al ignorar lo específico de estas ciencias y de sus métodos y objetivos, está comprometiendo tanto la calidad de su trabajo como el rendimiento social, político y cultural que se les debe exigir.
Esta Facultad desearía poner aquí la primera piedra para un debate público riguroso no sólo sobre la naturaleza de las Ciencias Humanas, sino también sobre su función en la sociedad, con el fin de ofrecer a la política científica criterios adecuados para su gestión.
Cómo son las Ciencias Humanas
En las ciencias experimentales y la tecnología el progreso se debe a un paradigma de trabajo y pensamiento marcado por ciertas constricciones metodológicas, en particular por el uso de “lenguajes reducidos”, esto es, lenguajes cuya sintaxis es matemática y cuyo vocabulario es el definido en sus fórmulas o ecuaciones. Gracias a esta “autolimitación”, que garantiza en la investigación una objetividad libre de cualquier “contaminación” subjetiva, ésta puede multiplicar su complejidad y rendimiento.
Nuestro paradigma teórico y metodológico, por el contrario, es otro. La historia, la filosofía y la filología, la argumentación jurídica, política, ética y estética, no pueden basarse en limitaciones de esa clase. Sólo para cometidos auxiliares precisos recurrimos los humanistas a métodos científicos, y entonces sí: utilizamos sin restricciones las TIC, restringimos nuestro vocabulario y nuestra sintaxis, y hacemos estadísticas, definimos parámetros, verificamos hechos, organizamos experimentos y los evaluamos. En suma: tratamos también de “objetos”.
Pero los temas centrales de los que nos ocupamos no son exactamente “objetos”. Lo que estudian un filólogo, un historiador o un jurista rara vez es un “dato” acotado y aislable. Es por el contrario casi siempre “hecho interpretado” y “texto de otro“, que sólo adquiere su sentido y acotación para la ciencia cuando el estudioso sale a su encuentro desde su propia competencia personal. Esta ha de ser a su vez suficientemente rica y diferenciada como para darle sentido de un modo productivo.
Entre nosotros “ser objetivo” no es tomar el “objeto” como algo externo a nosotros, y medirlo, manipularlo y volver a medirlo, de modo que la manipulación y la medición puedan ser “replicadas” por cualquier otro sujeto, que es lo que define la “objetividad experimental”. Porque nuestra investigación no se refiere propiamente a objetos, sino a “otros sujetos”, con los que entramos en una relación “hermenéutica”, intersubjetiva.
Esta no debe ser arbitraria, pero sí conscientemente y resueltamente individual. El estudioso profesional que interpreta un diálogo de Platón, una norma jurídica, un soneto de Garcilaso o un debate parlamentario, no puede poner entre paréntesis su subjetividad individual, ya que si lo hiciese no entendería nada. Pero es que además sólo el grado de formación y refinamiento de ésta le permitirá hacer una interpretación acorde con el contexto histórico y la calidad de sus textos, y que sirva de algo dentro del nexo actual de ciencia y sociedad en el que realiza su trabajo en cada momento.
La productividad de la relación “hermenéutica” entre el investigador y sus sujetos investigados depende precisamente de que el lenguaje de aquél no se reduzca en absoluto, sino todo lo contrario. En nuestro trabajo tenemos que hablar tanto el lenguaje común de nuestra cultura y de las que estudiamos, actual y pretérito, como en su caso todo tipo de lenguajes especializados, de suyo propios de otras disciplinas, cuando así lo requieren los ”objetos” de los que tenemos que ocuparnos también. Pero lo que finalmente producimos en nuestra docencia y publicaciones es lo que nos permiten producir las competencias lingüística, científica y vital singulares de cada uno, que son fruto del conjunto de su experiencia en cada momento. Sólo desde ellas podemos generar en cada caso el mejor sentido posible a partir de los textos, ya sean jurídicos, artísticos, religiosos o especulativos. La bondad de nuestra producción se mide por la cantidad y calidad del sentido que logramos suscitar en sus destinatarios.
En consecuencia, el trabajo humanístico propiamente dicho no es en general trabajo de equipo, sino individual. Las contribuciones más decisivas en las Humanidades suelen ser libros elaborados por un autor a lo largo de años, no artículos de equipo elaborados en espacios de tiempo breves. Una política científica que privilegie de modo unilateral en nuestro campo los “proyectos de equipo” frente a la hermenéutica individual es equivocada y contraproducente. No obstante, cuando el tipo de trabajo así lo ha requerido, los equipos de investigación han demostrado también su capacidad y rigor metodológico en proyectos de investigación, en grupos de investigación de excelencia o en proyectos europeos.
Pero eso sí, la discusión viva, el debate académico, nos es indispensable. Un humanista sólo forma su lenguaje y su pensamiento en el diálogo con otros. De ahí la importancia de la discusión y los encuentros personales entre nosotros.
Para qué sirven las ciencias humanas
En la actualidad las autoridades del Estado sólo parecen contemplar la necesidad de preservar las Ciencias Humanas como una especie de patrimonio del pasado. Es éste un planteamiento conservador, que ignora la contribución viva y constante de estas “ciencias” a la configuración de la sociedad actual, de sus valores y criterios, y que alienta las políticas tecnocráticas, deja fuera de la política educativa el planteamiento de sus contenidos, y reduce ésta a una posición meramente “asistencial”.
Las funciones fundamentales de nuestro trabajo son:
- La educación: Lo que nosotros aportamos a la sociedad es, en primer lugar, la formación cultural de los educadores de las nuevas generaciones, a los que tenemos que dotar no sólo de conocimientos, sino también de la capacidad de transmitir a los jóvenes, y de fomentar en ellos, un progreso de conciencia y pensamiento sobre el mundo de lo social y lo simbólico que no sea inferior al tecnológico.
- La cultura: nuestra obligación, y el sentido de nuestro trabajo, es transmitir a la sociedad el estado actual del conocimiento histórico y cultural, y poner a su disposición el nivel de reflexión y crítica más alto posible. Nosotros no somos sólo estudiosos de la cultura, sino agentes suyos. Las humanidades académicas producen una parte importante de la cultura, y en todo caso producen y transmiten la capacidad de absorber y utilizar ésta de forma responsable, lo que es crucial a la hora de que la ciudadanía juzgue y actúe por sí misma, sin supeditarse a la manipulación mediática y publicitaria. Porque una sociedad no debe ir a la zaga de su propia tecnología en el terreno del conocimiento de lo social, de la argumentación política, de las convicciones éticas, del gusto estético, del juicio práctico en las situaciones críticas de la vida, o de la percepción de los problemas de la convivencia. Y de eso nos ocupamos nosotros.
- Ciudadanía y civilización: nuestros campos de estudio y acción son las conciencias individuales, las relaciones entre las personas, y la gestión tanto de la cosa pública como de los ámbitos privados en los que se desarrolla la vida de los ciudadanos. Para ello intentamos proporcionar a éstos, por medio de las instituciones educativas y de los medios de comunicación, un buen conocimiento de los progresos que los seres humanos han logrado, con tiempo y esfuerzo, en el campo de la reflexión teórica y en el de la gestión práctica de sus vidas, con el fin de que, conociendo las causas de los errores del pasado, se los pueda evitar en el futuro, y de que nuestro pensamiento sea autónomo, nuestras reacciones razonables, nuestras decisiones meditadas, nuestros planes productivos y nuestras estrategias inteligentes. Nuestro cometido es civilizar a la gente, y proteger así a la sociedad de las atroces recaídas en la barbarie que hemos vivido en pleno siglo XX.
- Humanismo: los humanistas intentamos extraer de las culturas las formas más refinadas y productivas de pensamiento y producción artística, comprenderlas y crear los medios para que el resto de la sociedad pueda también pensar y percibir a ese nivel. Estudiamos las formas de organizarse las sociedades humanas del pasado y el presente para detectar lo que en ellas favorece en medida mayor el desenvolvimiento de la personalidad de todos los seres humanos, la satisfacción de sus necesidades materiales e intelectuales, y la fluidez y la paz en las relaciones entre individuos, grupos y países. Y estudiamos los documentos más hermosos y estimulantes de la actividad artística de los seres humanos, en todo tiempo y lugar, para contribuir a refinar el gusto nuestro y de los siguientes, y proporcionar a todos los miembros de la sociedad recursos para vivir una vida inteligente, autónoma y placentera, sin necesidad de obnubilarse con consumismos y sustancias enajenantes. Y estudiamos también críticamente, claro está, las negaciones de todo esto.
Intentamos, en una palabra, que en nuestra época y en nuestro país el concepto de lo humano no caiga por debajo de donde puede y por lo tanto debe estar.
- Política: nuestro trabajo es el que produce el conocimiento objetivo e histórico necesario desde el cual la sociedad, a través de la participación política, puede ganar e imponer los criterios adecuados para que el Estado se organice y funcione como mecanismo de seguridad jurídica general, de satisfacción de las necesidades y de igualdad de oportunidades. Lo que nosotros le suministramos a la sociedad que nos financia son ideas productivas para mejorar esa misma sociedad, y criterios para distinguir entre progreso cultural, social y político, y retroceso o involución.
Porque el progreso social, económico y cultural no es sólo fruto de las ciencias experimentales y de la tecnología, sino ante todo de la forma como una sociedad se interpreta y organiza a sí misma, y constituye espacios en los que, entre otras cosas, ciencia y tecnología pueden desarrollarse y aplicarse sin obstáculos. Este progreso es el fruto de una reflexión humanística que en Europa se ha ido desarrollando a lo largo de siglos de estudio e interpretación combativos, y a la cual debemos ideas como las de democracia, derecho, dignidad, solidaridad, e incluso “objetividad” y “ciencia”.
Para que la sociedad no caiga en el alarmante embrutecimiento que encuestas, informes sociológicos y policiales, noticiarios y documentales muestran día tras día en los medios de comunicación, los políticos deberían salir del binomio “economía y tecnocracia”, que siempre deriva también en crudas luchas por el poder, electoralismos y desequilibrios sociales crecientes, y hacer de la producción humanística de sus instituciones educativas e investigadoras un uso constante y competente. Pues sólo a partir de ella podrán abordar con perspectivas de éxito problemas como el de la incapacidad de la sociedad actual para ofrecer contenidos satisfactorios y no destructivos a sus diversos sectores de edad y círculos sociales y culturales; el de prevenir la violencia disparatada (política, doméstica, callejera); el de encauzar la energía de los jóvenes hacia esfuerzos productivos para ellos y para los demás; el de posibilitar una participación política informada y responsable, o el de generar espacios cada vez mayores de paz y disfrute personales.
La responsabilidad que sobre esos problemas recae en los políticos no puede ejercerse al margen del conocimiento que elaboramos los humanistas, a partir de nuestro estudio y reflexión sobre tales problemas a lo largo de la historia.
Reforma Universitaria
España afronta en la actualidad la tarea de reformar su Universidad, pero no puede ni debe hacerlo sólo para que sea “rentable” desde criterios economicistas parciales, sino ante todo para que pueda cumplir su función general, que es crear y transmitir conocimiento en todos los terrenos en los que el ser humano puede aspirar a mejorarse y mejorar su situación.
Los criterios desde los que se pueden juzgar esas mejoras se elaboran en las Ciencias Humanas: Filosofía, Filología, Derecho, Ciencias Sociales, como parte de su trabajo ordinario. Si éste no es debidamente apoyado y aprovechado, no habrá reforma eficaz de la Universidad, y seguiremos revocando su fachada con tecnicismos ornamentales, y enterrando dinero en controles y evaluaciones que no están conectados a ninguna política real de debate, corrección ni enmienda de nada, y que por lo tanto quedan sin otras consecuencias que las represivas contra los “suspendidos”.
El tantas veces consignado fracaso de nuestro sistema educativo, al cabo de tantas reformas; la insuficiente capacidad de nuestros jóvenes para hablar, leer y escribir, proyectar inteligentemente sus vidas y participar productivamente en los diseños sociales: eso no se arregla presentando ante algún Ministerio “proyectos científicos y tecnológicos” con “memoria, objetivos, medios disponibles y necesitados, cronograma y visto bueno” de quien sea, ni con trifulcas parlamentarias y autonómicas sobre una o dos clases más de tal o cual asignatura a la semana. Eso se arregla permitiéndonos a los de Letras hacer y transmitir bien nuestro trabajo, sin distorsionarlo con modelos de productividad ajenos ni con sesgos localistas, ideológicos o partidistas en la financiación, y sin forzarnos a hacer las cosas como los químicos o los informáticos. En esto es la actitud de los políticos y de la Administración la que tiene que cambiar.
La esencial dimensión política de las Ciencias Humanas queda inoperante si su desenvolvimiento en las instituciones públicas se gestiona equivocadamente, y si además se mantienen cegados los canales de comunicación entre ellas y las instancias de decisión en las políticas educativa y cultural, que es lo que ocurre actualmente.
Cómo deben gestionarse las ciencias humanas en la política científica
Las ciencias humanas son mucho más baratas de mantener que las otras, pero su gestión es más difícil, compleja y sutil, porque para hacerlo bien aquí no se pueden obviar los juicios individuales fundados, ni suplirlos con cifras tomadas de tablas de parámetros y puntuaciones basadas casi siempre en opciones coyunturales. La selección de un profesor o de un proyecto de investigación, una beca, la financiación de un congreso, no se pueden decidir en nuestro campo productivamente si no es mediante valoraciones individuales de los contenidos, suficientemente motivadas, argumentadas y contrastadas. Decidirlos como se hace ahora, sumando “puntos” distribuidos conforme a criterios tomados de otros campos, por falta de comprensión de nuestros verdaderos objetos, métodos y rendimientos, es despilfarrar el dinero y contribuir a la irracionalidad y al descontrol de la gestión de los medios, cosa que siempre se traduce en atajos de mediocridad. De hecho, fabricarse hoy día un currículo humanístico apto para sacar dinero de la política científica es lo más fácil. Lo difícil es obtener ese dinero haciendo las cosas bien.
Eso es lo que los humanistas aspiramos a que los políticos entiendan e intenten corregir, y para lo que ofrecemos nuestra cooperación y asesoramiento. Para mejorar nuestra productividad es indispensable, pero verdaderamente difícil, distinguir con claridad entre progresos reales del conocimiento y meras “modas” ideológicas, y administrar el dinero de la investigación conforme a esa distinción. El siglo XX ha sido en las Ciencias Humanas un auténtico remolino de ideas y textos que afloran y desaparecen de la escena pública y del estudio en virtud de ventoleras ideológicas, a lo que contribuye no poco la vulnerabilidad de las instancias políticas de financiación a influencias mediáticas parciales e interesadas.
Creemos por todo esto que urge abrir un debate público de política científica, franco y sin exclusiones, sobre el sentido y cometido de las Ciencias Humanas en la España actual y en sus políticas educativas, científicas y culturales, antes de tomar medidas de gestión con consecuencias insuficientemente calculadas.
Atentamente,
Román Álvarez Rodríguez,
Decano, Facultad de Filología,
Universidad de Salamanca
divendres, de març 20, 2009
Repeteixo
Ahir -cosa raríssima- se'm va ocòrrer jugar amb el blog; vaig aconseguir fer una llista de blogs linkats, vaig aconseguir, sense proposar-m'ho, penjar una foto il.lustrativa de camins que no menen enlloc, i vaig fracassar en intentar substituir l'ombra del meu perfil per l'esmentada imatge. O sigui, continuarà. Repetiré.
Repeteixo. Amb passió exagerada, com si volgués fixar el temps, guanyar-li la partida. Com si la memòria i l'oblit es mereixessin una segona oportunitat de pacte. Repeteixo tot allò que m'agrada, i inconscientment, també, tot allò que detesto. Repeteixo a consciència per afirmar la meva bona voluntat, la voluntat de ser feliç i lliure. En general, entenc la felicitat i la llibertat en el sentit de cosa menuda, de xavalla, el lloc comú dels petits plaers raonables, assumibles, sostenibles... Repeteixo pel.lícules, normalment les veig d'estrena amb les amigues i en faig la tria per al marit, el qual no té temps per a massa repeticions. Repeteixo restaurants, i encara uns plats i aquell vinet i aquella brisa tan carinyosa... Què li agafa, que s'emprenya i tendeix cap a l'huracà? L'evidència, palmària, que no controlo res excepte els meus records. D'aquí Proust, escriure és repetir sense que se t'escapi res, sense que res t'espatlli... no la vida, a qui li importa la vida si ets Proust, cosa vulgar la vida, sinó la memòria, la recreació d'una escena fins a dominar-ne els més ínfims detalls, el canvi de color del guant deixat damunt la taula just quan el raig de sol ja no l'atany, i l'olor del gessamí que es desperta, llavors, a l'ombra, i totes i cadascuna de les superposicions dels cinc sentits en l'instant. I així com en un conte de Borges hi ha un mapa del món a escala del món, podem pensar en un temps present a escala del passat. I la riallada que provoca adonar-se que el passat en el present és d'una riquesa i d'una profunditat, una minuciositat i un ordre, inabastable, en el present. I saber, a la fi, que el que tu voldríes és que t'estimessin i et rebreguessin com llavors, en el present. I no aquest decorat, aquests fantasmes, aquesta cantera de la memòria i aquesta enginyeria del record. Collonades.
Doncs bé. Pactem, jo pacto: vida i memòria. Pacto per a no descartar, perquè ho vull tot, és a dir no pacto... però no tornem a embolicar la troca, que ja ha sortit prou embolicadeta. Repetiré, d'aquí a poc temps, en temps present, el viatge que vaig fer l'any passat amb les amigues. El repeteixo amb el marit. Excatament el mateix programa de viatge, que ha tornat a caure a les meves mans; me n'han ofert un altre una mica alternatiu, però he dit no!, no gràcies. Destí: Turquia.
Ahir -cosa raríssima- se'm va ocòrrer jugar amb el blog; vaig aconseguir fer una llista de blogs linkats, vaig aconseguir, sense proposar-m'ho, penjar una foto il.lustrativa de camins que no menen enlloc, i vaig fracassar en intentar substituir l'ombra del meu perfil per l'esmentada imatge. O sigui, continuarà. Repetiré.
Repeteixo. Amb passió exagerada, com si volgués fixar el temps, guanyar-li la partida. Com si la memòria i l'oblit es mereixessin una segona oportunitat de pacte. Repeteixo tot allò que m'agrada, i inconscientment, també, tot allò que detesto. Repeteixo a consciència per afirmar la meva bona voluntat, la voluntat de ser feliç i lliure. En general, entenc la felicitat i la llibertat en el sentit de cosa menuda, de xavalla, el lloc comú dels petits plaers raonables, assumibles, sostenibles... Repeteixo pel.lícules, normalment les veig d'estrena amb les amigues i en faig la tria per al marit, el qual no té temps per a massa repeticions. Repeteixo restaurants, i encara uns plats i aquell vinet i aquella brisa tan carinyosa... Què li agafa, que s'emprenya i tendeix cap a l'huracà? L'evidència, palmària, que no controlo res excepte els meus records. D'aquí Proust, escriure és repetir sense que se t'escapi res, sense que res t'espatlli... no la vida, a qui li importa la vida si ets Proust, cosa vulgar la vida, sinó la memòria, la recreació d'una escena fins a dominar-ne els més ínfims detalls, el canvi de color del guant deixat damunt la taula just quan el raig de sol ja no l'atany, i l'olor del gessamí que es desperta, llavors, a l'ombra, i totes i cadascuna de les superposicions dels cinc sentits en l'instant. I així com en un conte de Borges hi ha un mapa del món a escala del món, podem pensar en un temps present a escala del passat. I la riallada que provoca adonar-se que el passat en el present és d'una riquesa i d'una profunditat, una minuciositat i un ordre, inabastable, en el present. I saber, a la fi, que el que tu voldríes és que t'estimessin i et rebreguessin com llavors, en el present. I no aquest decorat, aquests fantasmes, aquesta cantera de la memòria i aquesta enginyeria del record. Collonades.
Doncs bé. Pactem, jo pacto: vida i memòria. Pacto per a no descartar, perquè ho vull tot, és a dir no pacto... però no tornem a embolicar la troca, que ja ha sortit prou embolicadeta. Repetiré, d'aquí a poc temps, en temps present, el viatge que vaig fer l'any passat amb les amigues. El repeteixo amb el marit. Excatament el mateix programa de viatge, que ha tornat a caure a les meves mans; me n'han ofert un altre una mica alternatiu, però he dit no!, no gràcies. Destí: Turquia.
dijous, de març 19, 2009
diumenge, de febrer 22, 2009
'Els bells camins que no menen enlloc'
Córrer món! Heus aquí una grossa blasfèmia. ¿Per que córrer? Quin goig dóna córrer?Si us agrada de saber quelcom del sospirar dels oreigs en l'espessor dels boscos, de les olors íntimes dels marges florits, dels murmuris de les aigües verges i de la bonesa i suavitat del cor de les muntanyes, cal menysprear el temps, les brúixoles i els diners; cal fer-se caçador, contrabandista, bouer o llenyataire; cal transitar penosament pels corriols que no menen enlloc. Ells us mostraran, però, si és que teniu confiança en el seu davallar atrevit i ardidesa per a seguir-los quan munten per les crestes formidables, tots els misteris dels avencs i tots els rodaments de cap de les altures. I arribareu a les encantades pregoneses, junt al viot d'aigua cristal·lina on el senglar s'abeura; al pinar ombriu on els xixells s'ajoquen; i a l'espadat roquís on nien les miloques i s'entaforen les guineus.Pels viaranys simplicíssims, cal anar-hi amb un gros ardiment de cor i una gran senzillesa de roba. A voltes no són més que clarianes enigmàtiques entre la boscúria No hi passaríeu pas sense deixar-hi un esquinç de roba, un trosset de pell o una gota de sang de les vostres venes. Són estrets, són angoixosos, són vorejats de pues que se us abraonen com garfis de salvatgina, són obstruïts de lligabosc i romegueres que us traven i us aturen. Però i després, quan els trobeu encatifats de fullaraca o de molsa esponjosa, quan planegen per una vinya morta o per la humida llisor d'una torrentera, quina suavitat i quin delit us donen, i amb quina remor tan grata responen als vostres passos.
Tot acomplint un promesa, gentil com és, en Pere m'ha fet un bell regal d'aniversari - en efecte, acaba de caure'm un any més a sobre, el proppassat dia 18-; es tracta del fragment que reprodueixo de les "Proses bàrbares", de Bertrana, per a il.lustrar la pintura que tinc a casa d'aquest pintor i escriptor.
Ressalto: Cal menysprear el temps, les brúixoles i els diners. Afegeixo: No solament per anar pel bosc, ans per la vida mateixa, em sembla una esplèndida divisa. Difícil, esclar, com tot esplendor.
Camins que no menen enlloc, cal recordar que hi ha un text de Heidegger, el meu text preferit, el títol del qual així el podríem deixar traduït.
Córrer món! Heus aquí una grossa blasfèmia. ¿Per que córrer? Quin goig dóna córrer?Si us agrada de saber quelcom del sospirar dels oreigs en l'espessor dels boscos, de les olors íntimes dels marges florits, dels murmuris de les aigües verges i de la bonesa i suavitat del cor de les muntanyes, cal menysprear el temps, les brúixoles i els diners; cal fer-se caçador, contrabandista, bouer o llenyataire; cal transitar penosament pels corriols que no menen enlloc. Ells us mostraran, però, si és que teniu confiança en el seu davallar atrevit i ardidesa per a seguir-los quan munten per les crestes formidables, tots els misteris dels avencs i tots els rodaments de cap de les altures. I arribareu a les encantades pregoneses, junt al viot d'aigua cristal·lina on el senglar s'abeura; al pinar ombriu on els xixells s'ajoquen; i a l'espadat roquís on nien les miloques i s'entaforen les guineus.Pels viaranys simplicíssims, cal anar-hi amb un gros ardiment de cor i una gran senzillesa de roba. A voltes no són més que clarianes enigmàtiques entre la boscúria No hi passaríeu pas sense deixar-hi un esquinç de roba, un trosset de pell o una gota de sang de les vostres venes. Són estrets, són angoixosos, són vorejats de pues que se us abraonen com garfis de salvatgina, són obstruïts de lligabosc i romegueres que us traven i us aturen. Però i després, quan els trobeu encatifats de fullaraca o de molsa esponjosa, quan planegen per una vinya morta o per la humida llisor d'una torrentera, quina suavitat i quin delit us donen, i amb quina remor tan grata responen als vostres passos.
Tot acomplint un promesa, gentil com és, en Pere m'ha fet un bell regal d'aniversari - en efecte, acaba de caure'm un any més a sobre, el proppassat dia 18-; es tracta del fragment que reprodueixo de les "Proses bàrbares", de Bertrana, per a il.lustrar la pintura que tinc a casa d'aquest pintor i escriptor.
Ressalto: Cal menysprear el temps, les brúixoles i els diners. Afegeixo: No solament per anar pel bosc, ans per la vida mateixa, em sembla una esplèndida divisa. Difícil, esclar, com tot esplendor.
Camins que no menen enlloc, cal recordar que hi ha un text de Heidegger, el meu text preferit, el títol del qual així el podríem deixar traduït.
divendres, de febrer 20, 2009
Els tontos de La classe
Arcadi Espada comenta, de resquitllada, una pel.lícula immensa: La classe. També n'havia parlat, fa algunes sabatines, un Gregorio Morán perplexe i esborronat. Permeteu-me presumir amargament en conèixer bé el pa que s'hi dóna: ni optimisme arcadià ni perplexitat gregoriana. Esborronament, sí, en estat perenne. La classe mostra, sense concessions a l'empatia, ni rastre d'empatia vers ningú, a través d'un objectiu fred i detallista, de nouveau roman, en què s'han convertit les aules d'institut de barriada pobra (desestructurada, en diuen ara, i amb raó; abans eren pobres, i ara, a sobre de pobres, desestructurats).
Arcadi Espada es pregunta retòricament i es contesta em temo que també massa retòricament: ¿Hace cincuenta años, dónde estaban los tontos y desestructurados? En la calle. Hoy están en la aula. Menos tontos, aunque, por supuesto, lejos de estar redimidos. Però aquest no és el problema. La pregunta correcta és qui hi havia, i què s'hi feia, fa cinquanta anys a les aules. I la resposta: Una minoria gens tonta que volia, cames ajudeu-me, fotre el camp cap amunt; sembla mentida que algú tan declaradament elitista com l'Espada no caiga en la cuenta. Aquesta minoria (a la que, potser, el mateix Espada ha pertanyut), ara, ara.... Ara és a l'aula, com tothom. Engolida, massacrada, avortada, pels tontos a qui ningú no posa fre; ningú, ni els professors, ni els directors amb tot el poder de direcció, ni els inspectors, ni la mare que els va parir a tots plegats. És el cinisme en estat pur, és la manca absoluta de redempció. És el poder dels tontos gestionat pels cínics.
I encara més cantarella de cinquanta anys enrere. Cinquanta anys enrere els tontos no eren al carrer, exactament. Cincuanta anys enrere, una majoria treballava, es casava, tenia aspiracions, comprava pisos a còmodes terminis, tenia fills, aspirava a què els seus fills estudiessin. Aspiracions gens fantasioses, les dels tontos de fa cinquanta anys; tocaven de peus a terra, fa cinquanta anys, els pobres..., perdó, vull dir, els tontos... Perdó, però és que l'article d'Espada tendeix a la confusió. Certament, no se m'escapa que ara és molt més difícil de treballar, més difícil de casar-se; de comprar pisos...ni en parlem; dificilíssimes, les aspiracions poc fantasioses d'abans. Impossible, ara, que els fills, a segons quines barriades i instituts, estudïin; impossible del tot. Són a La classe.
Arcadi Espada comenta, de resquitllada, una pel.lícula immensa: La classe. També n'havia parlat, fa algunes sabatines, un Gregorio Morán perplexe i esborronat. Permeteu-me presumir amargament en conèixer bé el pa que s'hi dóna: ni optimisme arcadià ni perplexitat gregoriana. Esborronament, sí, en estat perenne. La classe mostra, sense concessions a l'empatia, ni rastre d'empatia vers ningú, a través d'un objectiu fred i detallista, de nouveau roman, en què s'han convertit les aules d'institut de barriada pobra (desestructurada, en diuen ara, i amb raó; abans eren pobres, i ara, a sobre de pobres, desestructurats).
Arcadi Espada es pregunta retòricament i es contesta em temo que també massa retòricament: ¿Hace cincuenta años, dónde estaban los tontos y desestructurados? En la calle. Hoy están en la aula. Menos tontos, aunque, por supuesto, lejos de estar redimidos. Però aquest no és el problema. La pregunta correcta és qui hi havia, i què s'hi feia, fa cinquanta anys a les aules. I la resposta: Una minoria gens tonta que volia, cames ajudeu-me, fotre el camp cap amunt; sembla mentida que algú tan declaradament elitista com l'Espada no caiga en la cuenta. Aquesta minoria (a la que, potser, el mateix Espada ha pertanyut), ara, ara.... Ara és a l'aula, com tothom. Engolida, massacrada, avortada, pels tontos a qui ningú no posa fre; ningú, ni els professors, ni els directors amb tot el poder de direcció, ni els inspectors, ni la mare que els va parir a tots plegats. És el cinisme en estat pur, és la manca absoluta de redempció. És el poder dels tontos gestionat pels cínics.
I encara més cantarella de cinquanta anys enrere. Cinquanta anys enrere els tontos no eren al carrer, exactament. Cincuanta anys enrere, una majoria treballava, es casava, tenia aspiracions, comprava pisos a còmodes terminis, tenia fills, aspirava a què els seus fills estudiessin. Aspiracions gens fantasioses, les dels tontos de fa cinquanta anys; tocaven de peus a terra, fa cinquanta anys, els pobres..., perdó, vull dir, els tontos... Perdó, però és que l'article d'Espada tendeix a la confusió. Certament, no se m'escapa que ara és molt més difícil de treballar, més difícil de casar-se; de comprar pisos...ni en parlem; dificilíssimes, les aspiracions poc fantasioses d'abans. Impossible, ara, que els fills, a segons quines barriades i instituts, estudïin; impossible del tot. Són a La classe.
dilluns, de febrer 16, 2009
Benaurats els que dormen durant mig segle
Ironia amarga que Teresa Amat dedica als somiatruites que encara veuen el paradís a l'illa caribenya.
Al seu llibre "Castracions. Cinquanta anys de revolució cubana". Des del seu blog, Alírica, es pot accedir a una pàgina de debat ben llaminera si tenim en compte la gran quantitat de documentació que l'autora aporta en el llibre i la que li deu haver quedat al tinter.
Ironia amarga que Teresa Amat dedica als somiatruites que encara veuen el paradís a l'illa caribenya.
Al seu llibre "Castracions. Cinquanta anys de revolució cubana". Des del seu blog, Alírica, es pot accedir a una pàgina de debat ben llaminera si tenim en compte la gran quantitat de documentació que l'autora aporta en el llibre i la que li deu haver quedat al tinter.
diumenge, de febrer 01, 2009
El dubte
Hi ha un altre aspecte al que els neoconservadors donen molta importància i que no pot separar-se dels seus principis en política exterior: la moral. Gertrude Himmelfarb, muller d'Irving Kristol, dedicà diversos estudis a l'època victoriana defensant la tesi de que el menysteniment d'aquells valors (i especialment, el del patriotisme) fou la causa principal de la decadència política d'Anglaterra. La seva pròpia evolució personal la dugué a la implacable crítica al multiculturalisme i a aprovar la recent recuperació dels valors religiosos als Estats Units (decisius per a l'elecció de George W. Bush), als que veia com una salvaguarda de la integració social. L'altre gran ideòleg del suposat declivi moral americà fou Allan Bloom, qui a The Closing of the American Mind atacà durament el sistema educatiu del seu país i el moviment contracultural dels seixanta que, segons ell, conduïa inevitablement al relativisme moral més perniciós (Del blog Epistolari, en un darrer post on es comenta un llibre de Gregorio Luri sobre els neocons)
Des d'aquest inici tan farcit de promeses, decebré encara millor en limitar-me a recomanar una pel.lícula, El dubte. Ja és un lloc comú suadíssim cantar les excel.lències que sobervenen a la pantalla quan uns personatges han assolit de trobar uns actors. Però no puc evitar l'esment a la grandesa de Meryl Streep, a qui fa poc hem vist ballar i cantar en la deliciosa i colorista Mamma mia, i a qui, ara, veiem en un blanc i negre de severitat extrema, el blanc de la pell de la seva cara encaixonada en el negre rigurós de l'uniforme. L'actriu, esclar, farà valdre els ulls, poderosíssims. La seva mirada lúcida i dura sembla no tenir fisures, atrapa el món amb la xarxa tupidíssima del seu paradigma. Fins que s'enfronta a l'altre, Philip Seymour Hoffmann; a través d'ell i dels seus perills, s'escola la realitat més dura i irreductible, la del nen, la de la mare del nen reclamant el dret d'existir sense triturada per les idees i les seves lluites de gran volada i difícil aterratge.
El dubte té la gran virtut de no caure en el psicologisme a l'ús. La sobèrbia, la crueltat, el poder, també la bondat, la pietat, l'amor, no s'esgoten en si mateixos sinó que es deriven d'un model, diguem-ne teològico-polític, i, per tant, pedagògic; i de l'espantall que tot model arrossega: el seu propi fracàs. I és aquí on els personatges es fan grans, lluny de maniqueismes i plens de caires. I de dubtes.
Hi ha un altre aspecte al que els neoconservadors donen molta importància i que no pot separar-se dels seus principis en política exterior: la moral. Gertrude Himmelfarb, muller d'Irving Kristol, dedicà diversos estudis a l'època victoriana defensant la tesi de que el menysteniment d'aquells valors (i especialment, el del patriotisme) fou la causa principal de la decadència política d'Anglaterra. La seva pròpia evolució personal la dugué a la implacable crítica al multiculturalisme i a aprovar la recent recuperació dels valors religiosos als Estats Units (decisius per a l'elecció de George W. Bush), als que veia com una salvaguarda de la integració social. L'altre gran ideòleg del suposat declivi moral americà fou Allan Bloom, qui a The Closing of the American Mind atacà durament el sistema educatiu del seu país i el moviment contracultural dels seixanta que, segons ell, conduïa inevitablement al relativisme moral més perniciós (Del blog Epistolari, en un darrer post on es comenta un llibre de Gregorio Luri sobre els neocons)
Des d'aquest inici tan farcit de promeses, decebré encara millor en limitar-me a recomanar una pel.lícula, El dubte. Ja és un lloc comú suadíssim cantar les excel.lències que sobervenen a la pantalla quan uns personatges han assolit de trobar uns actors. Però no puc evitar l'esment a la grandesa de Meryl Streep, a qui fa poc hem vist ballar i cantar en la deliciosa i colorista Mamma mia, i a qui, ara, veiem en un blanc i negre de severitat extrema, el blanc de la pell de la seva cara encaixonada en el negre rigurós de l'uniforme. L'actriu, esclar, farà valdre els ulls, poderosíssims. La seva mirada lúcida i dura sembla no tenir fisures, atrapa el món amb la xarxa tupidíssima del seu paradigma. Fins que s'enfronta a l'altre, Philip Seymour Hoffmann; a través d'ell i dels seus perills, s'escola la realitat més dura i irreductible, la del nen, la de la mare del nen reclamant el dret d'existir sense triturada per les idees i les seves lluites de gran volada i difícil aterratge.
El dubte té la gran virtut de no caure en el psicologisme a l'ús. La sobèrbia, la crueltat, el poder, també la bondat, la pietat, l'amor, no s'esgoten en si mateixos sinó que es deriven d'un model, diguem-ne teològico-polític, i, per tant, pedagògic; i de l'espantall que tot model arrossega: el seu propi fracàs. I és aquí on els personatges es fan grans, lluny de maniqueismes i plens de caires. I de dubtes.
dissabte, de gener 31, 2009
Meme per al Pere,
Una de les normes memístiques m'obliga a posar un enllaç a qui me l'ha passat, que segur que ho ha fet per a petar-se de riure amb la meva habilitat linkadora.
Set (nombre màgic, ja se sap) fets (?) relatius a la meva persona. Seran set anècdotes mèdiques i que, alhora, m'han fet riure.
1.- Ahir divendres. El marit ho anat dient des de fa dies: té hora per a que li treguin un queixal. Nye. L'E. no és gens nyeflis, però un dentista és un dentista i, sobretot, un queixal és un queixal. No, no podem anar al cine, ja saps.... (?) em treuen... Home, i què? Em truca per telèfon, acaba de sortir de cal dentista, entre eufòric i emprenyat, i una mica farfolles. Ja t'han tret el...? No. Desprès d'anestesiar-lo, NO li han tret, el queixal. El dentista, que va de sobrat, li ha clavat primer l'agulla i després ha mirat la fitxa. Com que l'E. pren aspirinetes diàriament, no se li pot treure el... Ara, l'E. ha d'anar al cardiòleg, deixar de prendre acidacetil..etc. uns dies i tornar a cal dentista. Anem al cine.
2.- La sogra, ingressada d'urgències per una infecció pulmonar. S'ho vol arrencar tot: mascareta d'oxigen, via del suero... La placo, literalment. La mascareta d'oxigen és tot un reducte bèlic. És aire, mujer, sólo aire, dic desesperada; em contesta: Claro... es que yo le pongo un poco de harina, oye. Em cau la mascareta de les mans, de tant riure. Les associacions mentals, fins i tot a la desesperada, són sempre apassionants. D'aquí que sigui freudiana.
3.- Porto el fill al príncep (que diria el gran Moretti) dels metges estetes. Com que la cosa és congènita i pot degenerar, em tranquil.litza pel que fa al pressupost. Ell distingeix ben clarament entre intervencions l'origen de les quals no és una malaltia sinó un caprici (aquí, la clavada no la puc ni concebre) i les que sí són... Són... El príncep trontolla. L'ajudo: Les d'obligació hipocràtica. Em mira estranyat i, gens convençut, continua buscant la seva manera de dir-ho. No en té ni idea de qui era Hipòcrates; penso que li deu haver sonat a hipòcrita; al capdavall...
4.- Ja fa molts anys, mon pare, ingressat greu a una clínica, es va fer posar un cartell als peus del llit: No m'expliquis les teves malalties i jo no t'explicaré les meves.
5.- Una amiga treballava a urgències. Entra amb urgència un metge jove al Box, mira i es desmaia.
6.- La meva mare fa venir el capellà de la clínica, tenen una xerradeta. Quan l'home marxa, la mare se'n fot, del capellà, del mort (morta, en aquests cas) i de qui el vetlla: era tonto, aquest. M'ha quedat, fondo, el dubte, però mai no m'he atrevit a aclarir-lo amb algun especialista. Déu valida les absolucions l'intermediari de les quals ha sigut negligit descaradament?
7.- Ja fa anys, per la tele. Un recent estrenat jugador del Barça, d'origen castellà, es lesiona. El periodista, dins de l'habitació de la clínica, li pregunta: Què la cama, fa molt mal? Estranyat, el noi diu: ¿La cama? La cama bien, lo que me duele es la pieeerna.
No em faran ni cas, però passo el meme i m'entreno a posar links:
-otearai
-ferrancab
-elcafédeocata
-alirica
-jesuscardona
-Claudio, allí donde estés, y gracias por evitarme el link.
-anava a posar un que no m'atreveixo.
Una de les normes memístiques m'obliga a posar un enllaç a qui me l'ha passat, que segur que ho ha fet per a petar-se de riure amb la meva habilitat linkadora.
Set (nombre màgic, ja se sap) fets (?) relatius a la meva persona. Seran set anècdotes mèdiques i que, alhora, m'han fet riure.
1.- Ahir divendres. El marit ho anat dient des de fa dies: té hora per a que li treguin un queixal. Nye. L'E. no és gens nyeflis, però un dentista és un dentista i, sobretot, un queixal és un queixal. No, no podem anar al cine, ja saps.... (?) em treuen... Home, i què? Em truca per telèfon, acaba de sortir de cal dentista, entre eufòric i emprenyat, i una mica farfolles. Ja t'han tret el...? No. Desprès d'anestesiar-lo, NO li han tret, el queixal. El dentista, que va de sobrat, li ha clavat primer l'agulla i després ha mirat la fitxa. Com que l'E. pren aspirinetes diàriament, no se li pot treure el... Ara, l'E. ha d'anar al cardiòleg, deixar de prendre acidacetil..etc. uns dies i tornar a cal dentista. Anem al cine.
2.- La sogra, ingressada d'urgències per una infecció pulmonar. S'ho vol arrencar tot: mascareta d'oxigen, via del suero... La placo, literalment. La mascareta d'oxigen és tot un reducte bèlic. És aire, mujer, sólo aire, dic desesperada; em contesta: Claro... es que yo le pongo un poco de harina, oye. Em cau la mascareta de les mans, de tant riure. Les associacions mentals, fins i tot a la desesperada, són sempre apassionants. D'aquí que sigui freudiana.
3.- Porto el fill al príncep (que diria el gran Moretti) dels metges estetes. Com que la cosa és congènita i pot degenerar, em tranquil.litza pel que fa al pressupost. Ell distingeix ben clarament entre intervencions l'origen de les quals no és una malaltia sinó un caprici (aquí, la clavada no la puc ni concebre) i les que sí són... Són... El príncep trontolla. L'ajudo: Les d'obligació hipocràtica. Em mira estranyat i, gens convençut, continua buscant la seva manera de dir-ho. No en té ni idea de qui era Hipòcrates; penso que li deu haver sonat a hipòcrita; al capdavall...
4.- Ja fa molts anys, mon pare, ingressat greu a una clínica, es va fer posar un cartell als peus del llit: No m'expliquis les teves malalties i jo no t'explicaré les meves.
5.- Una amiga treballava a urgències. Entra amb urgència un metge jove al Box, mira i es desmaia.
6.- La meva mare fa venir el capellà de la clínica, tenen una xerradeta. Quan l'home marxa, la mare se'n fot, del capellà, del mort (morta, en aquests cas) i de qui el vetlla: era tonto, aquest. M'ha quedat, fondo, el dubte, però mai no m'he atrevit a aclarir-lo amb algun especialista. Déu valida les absolucions l'intermediari de les quals ha sigut negligit descaradament?
7.- Ja fa anys, per la tele. Un recent estrenat jugador del Barça, d'origen castellà, es lesiona. El periodista, dins de l'habitació de la clínica, li pregunta: Què la cama, fa molt mal? Estranyat, el noi diu: ¿La cama? La cama bien, lo que me duele es la pieeerna.
No em faran ni cas, però passo el meme i m'entreno a posar links:
-otearai
-ferrancab
-elcafédeocata
-alirica
-jesuscardona
-Claudio, allí donde estés, y gracias por evitarme el link.
-anava a posar un que no m'atreveixo.
dimarts, de gener 20, 2009
Que Catalunya no compri productes israelians
Això s'embolica i encara prendrem mal perquè el ridícul ja fa temps que el fem. El meu marit em pregunta, No era mort, el Fontana?
Això s'embolica i encara prendrem mal perquè el ridícul ja fa temps que el fem. El meu marit em pregunta, No era mort, el Fontana?
dissabte, de gener 17, 2009
Por qué Israel se siente amenazado
Títol d'un llarg article que acabo de llegir a El País d'avui, d'una pulcritud exemplar en l'exposició ordenada de fets i factors, escrit per un historiador israelià. Només me'n faig ressò; en tot cas afegir que, després de la lectura, n'he canviat mentalment el títol, Per què Israel desapareixerà. I, també -mira, ja que hi sóc- un record de gratitud a Mcain; en l'únic debat que vaig seguir de la campanya electoral USA, que era el dedicat a política internacional, el senador que ha perdut les eleccions va repetir que el seu país no permetria un segon Holocaust. Obama no en va dir res. Des de la comoditat d'aquell que no ha de votar ni ha d'aguantar-ne directament les conseqüències, llavors vaig decidir, en joc ociós, el meu vot impossible, però claríssim.
Títol d'un llarg article que acabo de llegir a El País d'avui, d'una pulcritud exemplar en l'exposició ordenada de fets i factors, escrit per un historiador israelià. Només me'n faig ressò; en tot cas afegir que, després de la lectura, n'he canviat mentalment el títol, Per què Israel desapareixerà. I, també -mira, ja que hi sóc- un record de gratitud a Mcain; en l'únic debat que vaig seguir de la campanya electoral USA, que era el dedicat a política internacional, el senador que ha perdut les eleccions va repetir que el seu país no permetria un segon Holocaust. Obama no en va dir res. Des de la comoditat d'aquell que no ha de votar ni ha d'aguantar-ne directament les conseqüències, llavors vaig decidir, en joc ociós, el meu vot impossible, però claríssim.
dijous, de gener 15, 2009
Links
Hauré de reconstruir la llista de blogs linkats perquè l'acabo de suprimir. Demano disculpes. Estava canviant l'adreça d'Un que passava (no en tens cap culpa, Ferran), un dels blogs que segueixo des del principi dels temps, i pam, m'han desaparegut tots. Demano temps.
Hauré de reconstruir la llista de blogs linkats perquè l'acabo de suprimir. Demano disculpes. Estava canviant l'adreça d'Un que passava (no en tens cap culpa, Ferran), un dels blogs que segueixo des del principi dels temps, i pam, m'han desaparegut tots. Demano temps.
dimarts, de gener 13, 2009
Amb els ulls oberts -com taronges- II
- El Conseller Saura diu que es tractava d'una manifestació antiterrorista, a la qual va assistir per imperatiu étic, i que el de la caputxa i la pistola estava fent una performance, la qual cosa els mossos sabien perquè ho veien, de la mateixa manera que quan ell, en Saura, veu una cadira, sap que ho és, que és una cadira. Recapitulem: Els mossos veuen - que no se sàpiga des d'on ho veuen és un detall que no té cap importància. Ho han vist. Punt- la performance d'un terrorista de joguina amb pistola de joguina i saben que és una cadira. No entraré en el contingut antiterrorista de la performance perquè d'art modern no hi entenc un borrall i encara acabaria veient-hi la cadira. Per a quan una manifestació ciutadana que demani la dimissió de Saura? Montilla, que diuen que és astut tot i que, alerta, jo no l'he ni ho he vist, no mourà ni un dit; al capdavall, són uns quants vots que sempre vénen bé, i sempre seran seus si els hi té a punt... una, o dues, cadires. Que Catalunya s'ensorri en el ridícul, en la desmoralització i la inoperància més espantosos, a Montilla se li'n refot o, com sospiten alguns, ja li va bé. Altrament, que actuï i començarem a donar-li crèdit. A aquestes alçades actuar vol dir treure la cadira del cul d'en Saura.
- Aquests dies llegeixo més que mai La Vanguardia. Per dues raons: Per les magnífiques cròniques d'aquest luxe de corresponsal que és Henrique Cymermann. I pels articles d'Enric Juliana. Deia Juliana ahir:
Un peligroso e inquietante juego retórico ("los judíos inflingen a los palestinos el mismo trato que ells recibieron de los nazis"), orientado, en última instancia, a relativizar y pasar página del Holocausto, objetivo por el que de manera incansable trabajan desde finales de los años cuarenta todos los residuos del fascismo y todas las variedades de la extrema derecha.
Però Juliana no s'atura aquí. Preveu, amb una lucidesa notable:
Esta distinción (que Israel 2009 no és la segona edició de l'Alemanya nazi), sigue siendo muy importante. Decisiva. Es fundamental para mantener en pie el paradigma antifascista de 1945. El paradigma sobre el que se ha asentado la democracia en Europa después de las guerras civiles del siglo XX. Si este paradigma cede o se derrumba (por agotamiento o banalización de su contenido) todo volverá a ser posible.
Quina elegància, redéu; quina senzillesa en l'exposició per a una veritat tan fonda. Per citar, encore une fois, Arendt, el tot és possible és una de les divises bàsiques del totalitarisme. En el món actual de predomini tecnològic, ja no n'hi ha prou, ja és balder i extemporani - Déu és mort i, a més, és enterrat- el dovstoievsquià tot és permès. Tot és possible, tal i com quedarà demostrat.
- El Conseller Saura diu que es tractava d'una manifestació antiterrorista, a la qual va assistir per imperatiu étic, i que el de la caputxa i la pistola estava fent una performance, la qual cosa els mossos sabien perquè ho veien, de la mateixa manera que quan ell, en Saura, veu una cadira, sap que ho és, que és una cadira. Recapitulem: Els mossos veuen - que no se sàpiga des d'on ho veuen és un detall que no té cap importància. Ho han vist. Punt- la performance d'un terrorista de joguina amb pistola de joguina i saben que és una cadira. No entraré en el contingut antiterrorista de la performance perquè d'art modern no hi entenc un borrall i encara acabaria veient-hi la cadira. Per a quan una manifestació ciutadana que demani la dimissió de Saura? Montilla, que diuen que és astut tot i que, alerta, jo no l'he ni ho he vist, no mourà ni un dit; al capdavall, són uns quants vots que sempre vénen bé, i sempre seran seus si els hi té a punt... una, o dues, cadires. Que Catalunya s'ensorri en el ridícul, en la desmoralització i la inoperància més espantosos, a Montilla se li'n refot o, com sospiten alguns, ja li va bé. Altrament, que actuï i començarem a donar-li crèdit. A aquestes alçades actuar vol dir treure la cadira del cul d'en Saura.
- Aquests dies llegeixo més que mai La Vanguardia. Per dues raons: Per les magnífiques cròniques d'aquest luxe de corresponsal que és Henrique Cymermann. I pels articles d'Enric Juliana. Deia Juliana ahir:
Un peligroso e inquietante juego retórico ("los judíos inflingen a los palestinos el mismo trato que ells recibieron de los nazis"), orientado, en última instancia, a relativizar y pasar página del Holocausto, objetivo por el que de manera incansable trabajan desde finales de los años cuarenta todos los residuos del fascismo y todas las variedades de la extrema derecha.
Però Juliana no s'atura aquí. Preveu, amb una lucidesa notable:
Esta distinción (que Israel 2009 no és la segona edició de l'Alemanya nazi), sigue siendo muy importante. Decisiva. Es fundamental para mantener en pie el paradigma antifascista de 1945. El paradigma sobre el que se ha asentado la democracia en Europa después de las guerras civiles del siglo XX. Si este paradigma cede o se derrumba (por agotamiento o banalización de su contenido) todo volverá a ser posible.
Quina elegància, redéu; quina senzillesa en l'exposició per a una veritat tan fonda. Per citar, encore une fois, Arendt, el tot és possible és una de les divises bàsiques del totalitarisme. En el món actual de predomini tecnològic, ja no n'hi ha prou, ja és balder i extemporani - Déu és mort i, a més, és enterrat- el dovstoievsquià tot és permès. Tot és possible, tal i com quedarà demostrat.
dilluns, de gener 12, 2009
Per aquí en diuen autoodi
Wafa Sultan, via Nihil obstat
Je ne prétends pas défendre Israël, puisque les Juifs ne m’ont pas demandé mon avis quant à leur terre promise. S’ils me demandent mon avis, je leur conseille de brûler leurs livres sacrés et de quitter la région et de sauver leur peau. Car les musulmans constituent une nation rigide exempte de cerveau. Et c’est contagieux. Tous ceux qui les fréquentent perdent la cervelle…
No deixa de ser curiós que les veus crítiques sorgides de l'Islam siguin femenines, almenys que jo sàpiga. A més, són veus apòstates, d'una contudència i radicalitat que quasi es podria qualificar, seguint un patró històric i per a fer enfadar les feministes, d'histèrica. No és una objecció a allò que diuen. El que ens expliquen amb tanta passió i ràbia és necessari de ser escoltat. Potser sí que és temps de fer una pausa reflexiva, de prendre distància i de posar parèntesis, sobretot perquè podria ser uns dels darrers luxes que Europa es pugui permetre. Però, amb la distància que faci falta, fins i tot amb una copa de xampany a la mà, cal estar atent a les veus alterades, que criden i gemeguen, perquè també, d'entre elles, n'hi ha algunes que tenen tota la raó (En homenatge, gens irònic, a Pilar Rahola).
D'entre totes les dades que aquests dies vaig recopilant, n'hi ha una que tinc molt en compte: en ben Ami, l'historiador israelià, ex ambaixador a Espanya i ex Ministre d'Israel, diuen que va dir que, segons enquestes d'opinió de les quals ell es refiava, un 60% dels seus compatriotes tenen ja pensat d'abandonar el país tan bon punt Iran disposi de capacitat d'atac nuclear. És un país petitíssim, amb pocs (uns 7 milions, em sembla, dins dels a penes 13 milions de jueus que es calcula que hi ha al món) habitants, que són perfectament integrables (en teoria) a Occident. És un país que pot fer les maletes i plegar, o almenys replegar-se fins que amaini el temporal (en teoria). Allò que entenem per Occident, és a dir, nosaltres, no.
Wafa Sultan, via Nihil obstat
Je ne prétends pas défendre Israël, puisque les Juifs ne m’ont pas demandé mon avis quant à leur terre promise. S’ils me demandent mon avis, je leur conseille de brûler leurs livres sacrés et de quitter la région et de sauver leur peau. Car les musulmans constituent une nation rigide exempte de cerveau. Et c’est contagieux. Tous ceux qui les fréquentent perdent la cervelle…
No deixa de ser curiós que les veus crítiques sorgides de l'Islam siguin femenines, almenys que jo sàpiga. A més, són veus apòstates, d'una contudència i radicalitat que quasi es podria qualificar, seguint un patró històric i per a fer enfadar les feministes, d'histèrica. No és una objecció a allò que diuen. El que ens expliquen amb tanta passió i ràbia és necessari de ser escoltat. Potser sí que és temps de fer una pausa reflexiva, de prendre distància i de posar parèntesis, sobretot perquè podria ser uns dels darrers luxes que Europa es pugui permetre. Però, amb la distància que faci falta, fins i tot amb una copa de xampany a la mà, cal estar atent a les veus alterades, que criden i gemeguen, perquè també, d'entre elles, n'hi ha algunes que tenen tota la raó (En homenatge, gens irònic, a Pilar Rahola).
D'entre totes les dades que aquests dies vaig recopilant, n'hi ha una que tinc molt en compte: en ben Ami, l'historiador israelià, ex ambaixador a Espanya i ex Ministre d'Israel, diuen que va dir que, segons enquestes d'opinió de les quals ell es refiava, un 60% dels seus compatriotes tenen ja pensat d'abandonar el país tan bon punt Iran disposi de capacitat d'atac nuclear. És un país petitíssim, amb pocs (uns 7 milions, em sembla, dins dels a penes 13 milions de jueus que es calcula que hi ha al món) habitants, que són perfectament integrables (en teoria) a Occident. És un país que pot fer les maletes i plegar, o almenys replegar-se fins que amaini el temporal (en teoria). Allò que entenem per Occident, és a dir, nosaltres, no.
diumenge, de gener 11, 2009
Aquests dies... amb els ulls oberts
És difícil no escriure sobre Israel i Gaza; encara és més difícil de fer-ho. A veure, podria parlar... de la darrera pel.lícula d'Eastwood, sòbria, brutal, excel.lent; excel.lent també la Jolie malgré lui, o malgré moi, que no m'agrada gens, en cap sentit. El meu marit em diu a cau d'orella: Aquests llavis... El tallo: Doncs, diuen que són ben seus, sense... Em talla: Pobreta. Li contesto: Sí.
Tot és opinable, i es ben difícil. Recullo serrells vistosos:
- La meva neboda petita i el seu company arriben tard perquè han anat de mani. No tenen ni idea de gairebé res, ni d'història ni de política. Tornen molt contents per l'èxit. Silenci espès. Ells creuen que tenen la raó fins al punt de ser pacifistes i, Déu meu, en procés de fer-se vegetarians. Cauen de quatre potes en la taula d'ibèrics, però... La meva particular venjança. Deixen abandonada una revista impresa ad hoc, en català homolagable i a tot color: Aturem la massacre. En pàgines interiors, a tota pàgina, unes rengleres de fotografies amb els noms a sota; alguns dels nostres prosionistes més destacats. El text que acompanya les fotografies és brutal. Sé de la innocència de la L. i del J., però els que han confeccionat la revisteta en qüestió, no en tenen res d'innocents. Confeccionen dianes.
- Fa molts i molts anys, jo també anava a manis. Em sembla recordar que feia poc que l'havia palmat Franco i era un Primer de maig; després de les corregudes i la dispersió, em trobava a la parada d'autobús prop de La Catedral. Els carrers quasi buits, l'hora de dinar d'un dia festiu. De cop, allà davant meu, hi ha dos individus encorbatats, molt joves, amb odi als ulls; un treu una pistola i m'apunta directament al cap. La catatònia es pot confondre amb serenitat. Després d'uns segons, no passa res, se'n van com han vingut. Diumenge a Barcelona, un individu amb caputxa, quasi al costat del Conseller d'Interior, al davant de la manifestació, ensenya una pistola, i el servei d'ordre fa que l'amagui, la pistola, i prou. Catatònia? Serenor?A mi em sembla espantós, però es veu que no passarà d'anècdota a alguns anecdotaris on line.
- Acabo de llegir un article de Vargas Llosa; segons ell, la societat israelí ha sofert un procés cap a la dreta tan gran que l'ha portat a una progressiva pèrdua de la moral en la vida política. Cap a la dreta es perd la moral. I es perd tant, la moral, que ni tan sols Oz i Grossman reaccionen com és degut, és a dir, com ho fa Vargas, sempre tan moral i tan poc de dretes. Tan moral, Vargas: Condenados a una agonía tan injusta y tan larval como la de los judíos en los guetos de la Europa nazi. Mira que n'hi ha al món, ara mateix, d'agonies injustes i larvals; al Perú que l'ha vist néixer, per exemple. Aquí sí que no em guanya: Jo també ho he vist. Diu que ell ha anat a Gaza i que lo ha visto con sus propios ojos. Ni els seus ulls, ni els meus, sortosament no poden haver vist cap gueto jueu de l'Europa nazi. Però, no ve d'un pam: Tan...como. Israel...Europa nazi. També parla d'un càlcul electoral dels socialistes i del Kadima perquè No hay que olvidar que, segun las encuestas, más de dos tercios de los israelíes aprueban la acción militar. I doncs, perquè, una cosa tan bèstia? Ah sí, que ja ho ha dit, perquè s'ha perdut la moral pel camí de la dreta, encara que governi i prengui les decisions el centre-esquerra. Però vénen eleccions, i els militars, sempre tan diligents i obedients, porten a terme a toc de consigna electoralista una ofensiva bèlica brutal. Som tan immoralment de dretes, que vés i que no guanyi la dreta! Es veu que també s'han begut entre tots l'enteniment, tot i reconèixer, Vargas, la vàlua intel.lectual de la classe política israeliana. Però s'han begut l'enteniment perquè la cosa no pot sinó empitjorar, amb atacs terroristes a dojo fruit de la venjança. En fi, un article confús.
Aquests dies, n'he llegit un munt, d'articles. Continuaré parlant-ne, tot i que mai no he vist amb els meus propis ulls Gaza.
És difícil no escriure sobre Israel i Gaza; encara és més difícil de fer-ho. A veure, podria parlar... de la darrera pel.lícula d'Eastwood, sòbria, brutal, excel.lent; excel.lent també la Jolie malgré lui, o malgré moi, que no m'agrada gens, en cap sentit. El meu marit em diu a cau d'orella: Aquests llavis... El tallo: Doncs, diuen que són ben seus, sense... Em talla: Pobreta. Li contesto: Sí.
Tot és opinable, i es ben difícil. Recullo serrells vistosos:
- La meva neboda petita i el seu company arriben tard perquè han anat de mani. No tenen ni idea de gairebé res, ni d'història ni de política. Tornen molt contents per l'èxit. Silenci espès. Ells creuen que tenen la raó fins al punt de ser pacifistes i, Déu meu, en procés de fer-se vegetarians. Cauen de quatre potes en la taula d'ibèrics, però... La meva particular venjança. Deixen abandonada una revista impresa ad hoc, en català homolagable i a tot color: Aturem la massacre. En pàgines interiors, a tota pàgina, unes rengleres de fotografies amb els noms a sota; alguns dels nostres prosionistes més destacats. El text que acompanya les fotografies és brutal. Sé de la innocència de la L. i del J., però els que han confeccionat la revisteta en qüestió, no en tenen res d'innocents. Confeccionen dianes.
- Fa molts i molts anys, jo també anava a manis. Em sembla recordar que feia poc que l'havia palmat Franco i era un Primer de maig; després de les corregudes i la dispersió, em trobava a la parada d'autobús prop de La Catedral. Els carrers quasi buits, l'hora de dinar d'un dia festiu. De cop, allà davant meu, hi ha dos individus encorbatats, molt joves, amb odi als ulls; un treu una pistola i m'apunta directament al cap. La catatònia es pot confondre amb serenitat. Després d'uns segons, no passa res, se'n van com han vingut. Diumenge a Barcelona, un individu amb caputxa, quasi al costat del Conseller d'Interior, al davant de la manifestació, ensenya una pistola, i el servei d'ordre fa que l'amagui, la pistola, i prou. Catatònia? Serenor?A mi em sembla espantós, però es veu que no passarà d'anècdota a alguns anecdotaris on line.
- Acabo de llegir un article de Vargas Llosa; segons ell, la societat israelí ha sofert un procés cap a la dreta tan gran que l'ha portat a una progressiva pèrdua de la moral en la vida política. Cap a la dreta es perd la moral. I es perd tant, la moral, que ni tan sols Oz i Grossman reaccionen com és degut, és a dir, com ho fa Vargas, sempre tan moral i tan poc de dretes. Tan moral, Vargas: Condenados a una agonía tan injusta y tan larval como la de los judíos en los guetos de la Europa nazi. Mira que n'hi ha al món, ara mateix, d'agonies injustes i larvals; al Perú que l'ha vist néixer, per exemple. Aquí sí que no em guanya: Jo també ho he vist. Diu que ell ha anat a Gaza i que lo ha visto con sus propios ojos. Ni els seus ulls, ni els meus, sortosament no poden haver vist cap gueto jueu de l'Europa nazi. Però, no ve d'un pam: Tan...como. Israel...Europa nazi. També parla d'un càlcul electoral dels socialistes i del Kadima perquè No hay que olvidar que, segun las encuestas, más de dos tercios de los israelíes aprueban la acción militar. I doncs, perquè, una cosa tan bèstia? Ah sí, que ja ho ha dit, perquè s'ha perdut la moral pel camí de la dreta, encara que governi i prengui les decisions el centre-esquerra. Però vénen eleccions, i els militars, sempre tan diligents i obedients, porten a terme a toc de consigna electoralista una ofensiva bèlica brutal. Som tan immoralment de dretes, que vés i que no guanyi la dreta! Es veu que també s'han begut entre tots l'enteniment, tot i reconèixer, Vargas, la vàlua intel.lectual de la classe política israeliana. Però s'han begut l'enteniment perquè la cosa no pot sinó empitjorar, amb atacs terroristes a dojo fruit de la venjança. En fi, un article confús.
Aquests dies, n'he llegit un munt, d'articles. Continuaré parlant-ne, tot i que mai no he vist amb els meus propis ulls Gaza.
dimarts, de desembre 30, 2008
En homenatge II
Mon pare era tan apassionat en la defensa de l'Estat d'Israel que, en llargues discusions amb el jove fill d'un amic seu, radicalment propalestí com tota la joventut progre d'aleshores (i d'ara), al cap dels anys va aconseguir que el primer fill del fill del seu amic porti per nom Israel. Llavors jo, més joveneta encara i aparentment menys crèdula, burxava contradiccions paternes: "Si fossis palestí, series de l'OAP". I doncs, sí, em deia que sí, sempre i quan l'OAP trenqués les liaisons soviètiques i lluités per l'establiment d'un estat democràtic. Tanmateix, encara que el jove fill de l' amic no li hagués acabat donant la raó, el meu pare hagués discutit amb ell -i amb qui fos- eternament a ser possible, i, a ser possible, compartint un bon conyac. És l'home més socràtic que he conegut, un magnífic sofista. Quan no guanyava la partida dialèctica, encongia les espatlles i deia invariablement: "No es pot matar tot el que és gras", tot rescatant l'home -i el conyac- de les idees. Fins aquí l'homenatge.
Jo no bec conyac -una mica de whisqui amb gel i para de comptar-. Però l' empremta proisraeliana m'ha calat fons. Estaria disposada a sostenir que la supervivència d'Israel està vinculada a la supervivència d'Europa, així com la història del poble jueu corre paral.lela a la història d'Europa. Hannah Arendt sosté que quan la tradició europea s'ensorra, al segle XIX, neix l'antisemitisme de l'holocaust, ben diferent, no cristià, de l'antisemitisme clàssic. Gens disposada a quedar-se només en "mantres", la pensadora, analitza a la primera part dels seus "Los orígenes..." el paper jugat per les elits jueves al taulell de la història europea del segle XIX, un paper encara important però en plena decadència, en paral.lel a l'ensorrada de l'Estat-nació i al sorgiment de l'imperialisme. En el marc d'aquesta anàlisi, m'he trobat amb la següent perla, segurament deguda a Diderot, l'únic dels filòsofs francesos del segle XVIII que no se mostró hostil respecto de los judíos y que advirtió en ellos un nexo útil entre los europeos de distintas nacionalidades (Arendt). Així, l'article "Jueu" en l' Encyclopédie 1751-1765, vol IX, diu:
Así dispersos en nuestra época, se han convertido en instrumentos de comunicación entre los más distantes países. Son como las espigas y los clavos que se necesitan en un gran edificio para unir y mantener juntas todas las otras partes.
Obviament, la metàfora ja no apunta a la realitat actual, però sí al somni. I, al capdavall, què és Europa avui? En construcció sense gaire nous materials. Materials inservibles? Construcció delirant? És possible. Però estic convençuda que l'Estat d'Israel, en perill constant de desaparició, és un dels símbols cabdals d'un nou edifici europeu, i que, si s'ensorra Israel, el sotrac seria tan gran, obriria tan fondes i terribles esquerdes, que, darrere, s'ensorraria Europa, o el seu somni. Caldria esperar, però és força dubtós, que quedés alguna veu melancòlica per posseir l'ahir definitiu. Però, qui se l'escoltaria?
Posesión del ayer
Sé que he perdido tantas cosas que no podría contarlas y que esas perdiciones, ahora, son lo que es mío. Sé que he perdido el amarillo y el negro y pienso en esos imposibles colores como no piensan los que ven. Mi padre ha muerto y está siempre a mi lado. Cuando quiero escandir versos de Swinburne, lo hago, me dicen, con su voz. Sólo el que ha muerto es nuestro, sólo es nuestro lo que perdimos. Ilión fue, pero Ilión perdura en el hexámetro que la plañe. Israel fue cuando era una antigua nostalgia. Todo poema, con el tiempo, es una elegía. Nuestras son las mujeres que nos dejaron, ya no sujetos a la víspera, que es zozobra, y a las alarmas y terrores de la esperanza. No hay otros paraísos que los paraísos perdidos. (Jorge Luis Borges)
Mon pare era tan apassionat en la defensa de l'Estat d'Israel que, en llargues discusions amb el jove fill d'un amic seu, radicalment propalestí com tota la joventut progre d'aleshores (i d'ara), al cap dels anys va aconseguir que el primer fill del fill del seu amic porti per nom Israel. Llavors jo, més joveneta encara i aparentment menys crèdula, burxava contradiccions paternes: "Si fossis palestí, series de l'OAP". I doncs, sí, em deia que sí, sempre i quan l'OAP trenqués les liaisons soviètiques i lluités per l'establiment d'un estat democràtic. Tanmateix, encara que el jove fill de l' amic no li hagués acabat donant la raó, el meu pare hagués discutit amb ell -i amb qui fos- eternament a ser possible, i, a ser possible, compartint un bon conyac. És l'home més socràtic que he conegut, un magnífic sofista. Quan no guanyava la partida dialèctica, encongia les espatlles i deia invariablement: "No es pot matar tot el que és gras", tot rescatant l'home -i el conyac- de les idees. Fins aquí l'homenatge.
Jo no bec conyac -una mica de whisqui amb gel i para de comptar-. Però l' empremta proisraeliana m'ha calat fons. Estaria disposada a sostenir que la supervivència d'Israel està vinculada a la supervivència d'Europa, així com la història del poble jueu corre paral.lela a la història d'Europa. Hannah Arendt sosté que quan la tradició europea s'ensorra, al segle XIX, neix l'antisemitisme de l'holocaust, ben diferent, no cristià, de l'antisemitisme clàssic. Gens disposada a quedar-se només en "mantres", la pensadora, analitza a la primera part dels seus "Los orígenes..." el paper jugat per les elits jueves al taulell de la història europea del segle XIX, un paper encara important però en plena decadència, en paral.lel a l'ensorrada de l'Estat-nació i al sorgiment de l'imperialisme. En el marc d'aquesta anàlisi, m'he trobat amb la següent perla, segurament deguda a Diderot, l'únic dels filòsofs francesos del segle XVIII que no se mostró hostil respecto de los judíos y que advirtió en ellos un nexo útil entre los europeos de distintas nacionalidades (Arendt). Així, l'article "Jueu" en l' Encyclopédie 1751-1765, vol IX, diu:
Así dispersos en nuestra época, se han convertido en instrumentos de comunicación entre los más distantes países. Son como las espigas y los clavos que se necesitan en un gran edificio para unir y mantener juntas todas las otras partes.
Obviament, la metàfora ja no apunta a la realitat actual, però sí al somni. I, al capdavall, què és Europa avui? En construcció sense gaire nous materials. Materials inservibles? Construcció delirant? És possible. Però estic convençuda que l'Estat d'Israel, en perill constant de desaparició, és un dels símbols cabdals d'un nou edifici europeu, i que, si s'ensorra Israel, el sotrac seria tan gran, obriria tan fondes i terribles esquerdes, que, darrere, s'ensorraria Europa, o el seu somni. Caldria esperar, però és força dubtós, que quedés alguna veu melancòlica per posseir l'ahir definitiu. Però, qui se l'escoltaria?
Posesión del ayer
Sé que he perdido tantas cosas que no podría contarlas y que esas perdiciones, ahora, son lo que es mío. Sé que he perdido el amarillo y el negro y pienso en esos imposibles colores como no piensan los que ven. Mi padre ha muerto y está siempre a mi lado. Cuando quiero escandir versos de Swinburne, lo hago, me dicen, con su voz. Sólo el que ha muerto es nuestro, sólo es nuestro lo que perdimos. Ilión fue, pero Ilión perdura en el hexámetro que la plañe. Israel fue cuando era una antigua nostalgia. Todo poema, con el tiempo, es una elegía. Nuestras son las mujeres que nos dejaron, ya no sujetos a la víspera, que es zozobra, y a las alarmas y terrores de la esperanza. No hay otros paraísos que los paraísos perdidos. (Jorge Luis Borges)
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